lunes, 20 de agosto de 2018

Caso Baraldo: una perito reiteró la credibilidad del niño

Caso Baraldo: una perito reiteró la credibilidad del niño

Esta mañana declaró la perito de la Policía de Investigaciones que analizó el relato del menor en Cámara Gesell e insistió que nada indica que el niño haya sido inducido a realizar un relato.

La tercera jornada de debate por el juicio a tres personas acusadas de abuso sexual infantil tuvo esta mañana la declaración de la perito que analizó las cámaras Gesell y realizó el dictamen que determinó la llegada a juicio de esta causa.
Como perito de parte de la fiscalía, la licenciada en psicología declaró que las entrevistas al niño estuvieron bien realizadas por parte de las profesionales intervinientes, y explicó qué elementos del relato del menor le permitieron determinar la credibilidad del relato: “se obtuvo un relato libre, breve pero significativo. Los niños no dan extensas explicaciones del abuso; sus relatos van a ser escuetos porque han estado mucho tiempo llevando el secreto”, explicó la perito.
“El relato fue coherente, consistente, sostenido en el tiempo. Pudo describir el hecho, las interacciones entre las personas, reproducir diálogos. Admite no recordad algunas circunstancias. Quienes mienten responderán a todo sin admitir falta de memoria” destacó la profesional.
Al ser consultada por la posibilidad que un niño pueda repetir el relato que le enseña un adulto, la perito destacó que “es posible que se le enseñe un relato, pero lo que no se le puede enseñar es a manifestar las emociones concomitantes a cada momento del relato. Eso no se puede enseñar. En el caso de xxxxxx las emociones fueron congruentes con el relato”.
Tras un breve cuarto intermedio, fue el turno del contrainterrogatorio de la defensa. Tanto los abogados defensores como el asesor técnico insistieron con la posibilidad de que un niño esa influenciado por un adulto para repetir un relato que no ocurrió. La perito insistió que esa es una posibilidad, pero que no fue lo que ocurrió en este caso.
Al consultar la defensa si las profesionales hicieron alguna pregunta para descartar la posibilidad que el menor esté faltando a la verdad, la testigo explicó que el rol de las entrevistadoras en Cámara Gesell es de ser facilitadoras del relato, e ir preguntando según cómo se va desarrollando el relato del niño. “En el caso que nos ocupa las entrevistas no estuvieron mal realizadas. No he visto errores en mis colegas. Hay indicadores suficientes de credibilidad en el relato del niño” insistió la profesional.
El abogado defensor dio por concluido el contrainterrogatorio le preguntó sobre el “sesgo confirmatorio” y la perito brindó primero una interpretación y luego dijo no poder brindar una definición precisa.

viernes, 20 de julio de 2018

Abuso sexual de menores: "Cada 16 horas un niño es abusado en Buenos Aires"

El abuso intrafamiliar es el más dañino, el más complejo a diagnosticar
El abuso intrafamiliar es el más dañino, el más complejo a diagnosticar
Por Paule Decrop
¿Qué hacer frente al horror? ¿Cuáles son las señales de alarma para los padres? ¿Qué sucede con los niños abusados por sus progenitores? ¿Cuál es el goce de los victimarios?
María Cecilia López ejerce desde hace 25 años la práctica clínica con niñas, niños y adolescentes víctimas de abusos sexuales. Es supervisora y capacitadora reconocida en Argentina y en el extranjero. Dicta cursos, seminarios, talleres y conferencias en diferentes ciudades de Argentina, Chile y México. Colaboró en el curso de capacitación para profesionales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de México por el Fondo de las Naciones Unidas y la Unicef.
Autora de varios libros sobre la temática de abuso sexual en la infancia,  escribió uno de las primeras obras testimoniales en Latinoamérica: La búsqueda de la espada mágica, historia real de un largo silencio (2005). Luego siguieron: Cómo prevenirlo, cómo detectarlo(2010); Los juegos en la detección del abuso sexual infantil (2016) y La entrevista psicológica a niñas y niños víctimas de abusos sexuales (2017).
-¿Por cuáles motivos se enfocó en esta lucha?
-La vida me fue llevando ahí, porque en las carreras de Psicología no hay una materia que trate del abuso sexual contra la infancia (no lo llamamos más como abuso infantil, porque de infantil no tiene nada, sino abuso sexual contra la infancia). Y hace 30 años (1985), cuando me recibí, porque era todavía un tema tabú, entonces ni siquiera se lo nombraba en la educación psicológica especializada en la infancia. En mi residencia atendí en un hogar religioso de niñas entre 7 y 14 años que habían sido prostituidas. En este hogar tenía una paciente de 9 años que esculpió en la arcilla una magnífica escultura, dejándome entrever la historia de su entrega por su madre y su abuela a señores del barrio. Se la había diagnosticado como oligofrénica (mecanismo de defensa de esta niña que se hacía pasar por tonta para escapar a la atrocidad de su realidad). Y cuando transmití este caso a mis supervisores no tuve acompañamiento.
-¿Qué hizo, entonces?
-No tenía herramienta en este momento, ni me encontré con profesores y profesionales que me pudieran aconsejar. Por lo que intuitivamente me ayudé con arte terapia, diálogos e intervenciones enfocadas en el humor con esta niña. Luego me recibí y empecé a trabajar en instituciones privadas.
María Cecilia López: “El abuso intrafamiliar es el más dañino, el más complejo a diagnosticar”
María Cecilia López: “El abuso intrafamiliar es el más dañino, el más complejo a diagnosticar”
-¿Cuáles fueron sus primeros pacientes?
-Mis dos primeras pacientes fueron dos niñas de 5 y 6 años, abusadas sexualmente, la madre no se hacía cargo, por lo que tuve que hacer la denuncia penal personalmente. A los 26 años, recién recibida, sufrí amenazas de muerte del abusador y todo el sistema judicial cerrándome las puertas. Ante las dos niñas de clase media alta que me pedían ayuda a gritos en el consultorio, seguía buscando ayuda con supervisores (de mucha trayectoria y reconocimiento profesional) que me aconsejaron derivarlas a atención hospitalaria y alejarme de esta situación.
-¿Por qué alejarse?
-Me pronosticaron que, entre los múltiples peligros por involucrarme, se me podía denunciar penalmente y retirar mi título. Los pocos servicios hospitalarios que atendían temas de abusos sexuales en la infancia, en aquel momento, no acordaban demasiada atención en los niños víctimas de la violación, ni trabajaban con mi ética. Por lo que me involucré y no me sacaron el título. Comprendiendo la dificultad inmensa para el niño abusado para expresar su vivencia, acumulé en mi consultorio multitud de juguetes y peluches, como por ejemplo serpientes de distintos tamaños, que resultan útiles para alertar en caso de abusos múltiples dentro de la familia.
 Los progenitores abusadores son un tabú social, nadie puede aceptar que un padre abandone su rol y se transforme en abusador de sus hijos
-¿Qué la hizo volcarse casi a luchar por esta causa?
-Un enorme estímulo para dedicarme a militar por esta causa fue el amor que me dieron las niñas que atendía, porque no las trataba con lástima o con miserabilismo, y me dieron un formidable aprendizaje, juntos con sus familias, ajeno en la academia. Ellas fueron mis más grandes maestros y mucho más que un post grado, instruyéndome en las distintas técnicas para empoderarse. Así como pude contar con colegas y maestras como Gioconda Batres en Costa Rica, Eva Giberti y Hilda Marchiori en Argentina. Me empezaron a llegar muchas niñas, niños, adolescentes y adultos que habían sido abusados. En la academia, en el post grado, revisábamos los más ilustres teóricos y psicólogos sin jamás nombrar el abuso sexual en la infancia. Actualmente, atiendo psicólogos cursando post grado de psicoanálisis para la atención de los derechos de la niña, el niño y los adolescentes, desamparados ante esta situación sobre casos que se les presentan en sus consultorios.
-¿Qué diferencias percibe que existen entre un abuso intrafamiliar y un abuso extra familiar?
-El abuso sexual extra familiar es el más fácil a diagnosticar, el que se denuncia más fácilmente y que es atendido por la justicia. El abuso intrafamiliar es el más dañino, el más complejo a diagnosticar, con infinitas dificultades en la familia y padece una sordera del aparto judicial. Los progenitores abusadores son un tabú social, nadie puede aceptar que un padre abandone su rol de padre y se transforme en progenitor abusador de sus hijos. Se entiende que el abusador no tiene un goce genital sino un goce de abuso de poder. Se remite a una forma de feminicidio, transfiriendo la violencia y la destrucción contra la mujer hacia sus hijos. En estos casos, es muy raro que la justicia crea en la palabra del niño y de la psicóloga que lo atiende, de mil casos denunciados uno solo es condenado. Es una tortura para el niño y para la madre (N de R: el género de los agresores es de un 89 % masculino y solamente 7 % de los agresores son de género femenino).
 2 millones de niños abusados por año en América Latina. Un promedio de 228 abusos por hora, 4 por minuto y uno cada 15 segundos
-¿Qué consecuencias tiene el abuso en la sociedad?
-Las cifras dadas por UNICEF son de 2 millones de niños abusados por año en América Latina. Un promedio de 228 abusos por hora, 4 por minuto y uno cada 15 segundos. En la Argentina, las estadísticas del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos indican que en la Ciudad de Buenos Aires un menor es abusado cada 16 horas. Actualmente se está viviendo una pandemia, no creo que solamente estamos ante una proliferación de denuncias, porque por fin se lo empieza a considerar, sino que existen más abusos que antes.
-¿Qué clase de abusos se sumaron?
-Distintas clases de abuso: virtuales con el grooming, la invasión de la pornografía en las pantallas que violentan los niños en sus hogares o donde se conectan y, finalmente, hasta el abuso sexual entre los niños en los espacios escolares.
 Los niños abusados desarrollan una pérdida de fe en la sociedad, una infelicidad, que resultan en un descompromiso con la política y la construcción ciudadana
-¿Qué consecuencias trae esto?
-Las consecuencias que se imprimen en la sociedad son secuelas de odio, de ira, de una total desconfianza aun en su futura pareja décadas después y, por supuesto, en todos los demás, en las instituciones y en la protección del Estado. Desarrollan un desinterés, una pérdida de fe en la sociedad, una infelicidad, que resultan en un descompromiso con la política y la construcción ciudadana. A todo esto debemos agregar la enorme diferencia entre un niño que podrá ser atendido psicológicamente y aquellos -más de la mitad de las víctimas- que no lo denuncian, no lo mencionan jamás a nadie, por lo tanto no confiarán en un psicólogo. Y, aunque haya pasado décadas, los recuerdos seguirán irrumpiendo en su mente. Las consecuencias son muchas y no las podrán borrar, esto lleva al gran consumo de psicofármacos, a la droga y al alcohol.
-¿Se trabaja sobre el consuno de psicofármacos, alcohol y drogas?
-Quisiera mencionar la iniciativa en los Valles Calchaquíes contra el abuso sexual, ayudado por la Unicef, en el programa "Hablemos de lo que no se habla". Se generó a partir de las mujeres de las comunidades originarias que, ante el consumo del alcohol de sus hijas e hijos adolescentes, indagaron hasta encontrar el denominador común entre ellos que era el abuso sexual en la comunidad. Se enfrentaron a todas las dificultades que comprendía el abuso sexual intrafamiliar y, a veces, con figuras poderosas de la organización de la comunidad.
Se aprobó en Diputados un proyecto para modificar el Código Penal destinado a que el abuso sexual infantil deje de ser un delito de instancia privada y se comprenda como un delito de acción pública
Se aprobó en Diputados un proyecto para modificar el Código Penal destinado a que el abuso sexual infantil deje de ser un delito de instancia privada y se comprenda como un delito de acción pública
-Problema que se replica en toda la sociedad…
-Sí. Tenemos este problema también en nuestra sociedad occidental con una sociedad dopada y el consumo alcohólico, quienes en el 90% de los casos remontarían al abuso sexual en la infancia. El abuso sexual en la infancia es un problema que atraviesa todas las clases sociales.
-¿Por qué el Estado debe atender a las víctimas del abuso? En este sentido, ¿cómo lo tendría que hacer?
-Por el peligro que representa para la sociedad no atender a niños tan profundamente atacados, quienes no pudieron elaborar sus vivencias con psicólogos o contenciones familiares, probablemente formarán parte de personas con ira, con una inmensa violencia no canalizada, una depresión suicida y un rencor hacia la sociedad en general. Tengo pacientes que fueron violados durante más de 10 años, con penetración física además de las violaciones orales, manoseos y abusos emocionales. Estos niños juntan un elevado nivel de odio y parece que el Estado no lo atiende. Además debemos comprender los mecanismos de negación y amnesia del trauma que tornan aún más complejas las conductas de la persona en el futuro. Algunos que no pudieron expresarlo y tratarlo pueden llegar a repetir la práctica de abuso a otros niños, reconduciendo este flagelo. Es muy complejo desentrañarlo, no hay estudios al respecto para poder científicamente cercenar la amplitud del problema y todas sus ramificaciones.
 Debemos comprender los mecanismos de negación y amnesia del trauma que tornan aún más complejas las conductas de la persona en el futuro
-¿Cómo definiría su trabajo entre 2003/2015? ¿Sintió que le ha faltado alguna herramienta para desempeñarse mejor o está satisfecha de los progresos durante ese periodo?
-En 2003 empecé a publicar libros sobre esta situación y comprometerme aún más. También fue cuando empecé a recibir muchos más pacientes. Por otro lado, entonces se destacaba la ausencia de recursos en Argentina a nivel Estatal. En los centros hospitalarios no existen espacios especializados donde llevar a estas víctimas, ni recursos destinados en esta temática. Al contrario, en Chile, el Estado otorga espacios especializados (hospitalarios, seminarios y estudios) y recursos económicos para los profesionales formados puntualmente para atenderlos. Aquí, en Argentina, durante los tres gobiernos entre 2003 y 2015 y también el actual gobierno, estamos muy solos ante este flagelo. Por lo que he sido llamada muchas veces en Chile para trabajar, enseñar y supervisar. Aquí no se valora nuestro trabajo, no se nos paga y seguimos militando a pulmón, remando en contra de muchas cosas.
-Dada su experiencia, ¿cómo percibe que se posicionó históricamente el Estado y cómo lo hizo entre 2003 y 2015?
-Lo que percibo es que a partir de entonces se empezó a nombrarlo y a hablarlo pero sigue hasta ahí. Cuando acudo a un juicio oral (que lleva a veces más de 10 años antes que se haga), los jueces no nos escuchan. No se mejoró la figura legal que admite "violación agravada por el vínculo", desconociendo la especificidad del abuso intrafamiliar. Entre las escasas herramientas judiciales solo contamos con la Ley Piazza (27.206/15) que apuntó los tiempos de las víctimas (N.de R: La Ley fue popularmente conocida por ser impulsada por el diseñador de modas Roberto Piazza). Se aprobó en Diputados un proyecto para modificar el Código Penal destinado a que el abuso sexual infantil deje de ser un delito de instancia privada y se comprenda como un delito de acción pública. Significa que reconoce la prescripción sólo a partir de la denuncia e independientemente de la edad de la víctima. Por fin se atiende la dificultad que por las amenazas, no solamente padecidas por las víctimas directas sino entre el entorno familiar, se postergan y se silencian estos hechos. Y por supuesto hay que señalar el progreso con el uso de la Cámara Gesell.
 En la Ciudad de Buenos Aires un menor es abusado cada 16 horas. Actualmente se está viviendo una pandemia, cada vez existen más abusos
-A la luz de la actualidad, ¿Qué sugerencia haría a los responsables del área de derechos humanos enfocado en esta temática? En cuanto a Nación y en cuanto a provincia.
-Hay que formar a todos los profesionales en contacto con los niños, pero también en todas las disciplinas universitarias, psicología, derecho, medicina, ciencia política, etcétera. Así como que se den cursos específicos a los jueces. Además de hacer un radical cambio en las formas de los juicios. Porque no solamente padecemos pocas leyes que penalizan estos hechos sino también sufrimos la disposición en un elevado estrado de tres personas imbuidas del patriarcalismo, quienes mirando desde arriba no escuchan ni a los niños ni a sus psicólogos aunque seamos también llamados a declarar. Sin olvidar todas las brutalidades que deben sufrir y las constantes re victimizaciones hasta que la justicia se digne en atenderlos. (N.de R: Según Cifras del Ministerio Público Fiscal (MPF) solo 1% recibe una penalización).
-¿Cuáles son las fragilidades y las fortalezas de la lucha por los derechos puntuales de la niñez abusada en Argentina entre el 2003/2015?
-Por la mediatización se favoreció la instalación del debate en la sociedad y la reivindicación de la defensa de los derechos de los niños. Los avances permitieron que se empiece a denunciarlo y esto ocurrió en particular entre los adolescentes. Las fragilidades en cambio están en la no revisión y la ausencia de seguimiento psiquiátrico de los docentes y de todas las personas que tienen contacto con los niños y la educación. Tal así como por los profesores universitarios. Cuando se convoca para tratar este tema en el Congreso, se invita a abogados, a famosos psicólogos relevantes en la teoría, a concejales y diputados pero no a psicólogos de a pie que estamos confrontados a esta realidad cotidianamente.

La imprescriptibilidad: Cuestiones pendientes




Nicolás Espejo Yaksic Abogado
Opinión
El Mercurio

"...no se puede hablar de reparación integral si es que a los sobrevivientes de abuso sexual se les priva de la posibilidad de reclamar por daños civiles contra el agresor o el Estado, según corresponda...". 



Todo indica que el Congreso Nacional aprobará la ley que declara como imprescriptibles los crímenes y simples delitos sexuales cometidos contra niños, niñas y adolescentes. Se trata de una excelente noticia que permitirá reconocer el derecho al tiempo de las víctimas, garantizar su acceso a la justicia, contribuir a la verdad y combatir la impunidad de los agresores. Con todo, el proyecto que se discute en la actualidad puede ser sustancialmente mejorado en dos aspectos esenciales.
La indicación ingresada por el Ejecutivo establece que esta ley no será retroactiva. Ello, en virtud del principio de irretroactividad de la ley penal menos favorable al reo. Si bien es cierto que el principio de legalidad parecería llevar hacia esta conclusión, de ser aprobada de esta manera, la norma propuesta implicará que generaciones de sobrevivientes de abuso sexual no podrán acceder a la justicia en Chile. Así, todo sobreviviente de abuso de más de 23 o 28 años de edad (dependiendo del tipo de delito) tendría que contentarse con ver cómo se garantiza el acceso a la justicia solo para las futuras generaciones. ¿Es esto justo y razonable para estas víctimas? No lo parece.
En este punto, el debate legislativo debe exhibir mayor capacidad para generar alternativas que permitan ponderar los distintos principios constitucionales involucrados. Como lo demuestra la práctica comparada, es posible establecer reglas especiales que reconozcan, por ejemplo, ventanas de retroactividad para los sobrevivientes. Ello podría hacerse con una norma transitoria en la ley que establezca que habrá un plazo único (a determinar) para que toda denuncia pueda ser presentada y conocida por la justicia penal. Si esta no es la decisión que se adopte, sigue vigente el deber del Estado de Chile de adoptar una respuesta integral y reparadora para todos los sobrevivientes de abuso sexual, independiente del debate penal. ¿Qué hará el Estado de Chile para esos casos?
La segunda cuestión pendiente tiene que ver con la necesidad de que la ley establezca, como imprescriptible, la acción por daños extracontractuales que se hayan derivado de delitos de abuso sexual. Conforme al Código Civil, el plazo actual para interponer esta acción es de tan solo cuatro años desde la ocurrencia del hecho, eventualmente suspendible hasta que el niño o niña cumpla la mayoría de edad. No tendría sentido modificar las normas de prescripción en sede penal, si, a la vez, a los sobrevivientes de abuso sexual se les priva de la posibilidad de reclamar por la reparación integral pecuniaria de los graves daños sufridos con ocasión de delitos imprescriptibles. Esta es, por lo demás, la lógica que ha seguido correctamente la Segunda Sala de la Corte Suprema, al declarar que no resultan aplicables las disposiciones del Código Civil sobre prescripción de las acciones civiles comunes de indemnización, cuando se trate de delitos imprescriptibles (como los de lesa humanidad).
La dinámica de los delitos de abuso sexual infantil imposibilita que la víctima revele los hechos y recurra a la justicia, si no en 20, 30 o más de 40 años en algunos casos. Por eso es que se discute esta reforma legal. Y esta imposibilidad de recurrir es también aplicable a la justicia civil. Junto a un daño moral altísimo, indemnizable, el abuso va aparejado a años (o décadas) de gastos médicos y terapias que las propias víctimas deben costear. No se puede hablar de reparación integral si es que a los sobrevivientes de abuso sexual se les priva de la posibilidad de reclamar por estos daños civiles contra el agresor o el Estado, según corresponda.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Instituciones debaten sobre violencia de género y abuso sexual

Instituciones debaten sobre violencia de género y abuso sexual
En el marco de una iniciativa impulsada por el Ministerio de Justicia de la Nación, se llevó a cabo en el Palacio de Tribunales de nuestra provincia, una Mesa de Dialogo Intersectorial sobre Violencia de Género y Abuso Sexual Infantil.
El encuentro tuvo por objetivo interiorizarse de qué manera trabajan los diferentes organismos del Estado y la Sociedad Civil en lo que respecta al acceso a derechos por parte de todos los habitantes, buscando generar mayor eficiencia en relación al abordaje de estas temáticas.
Al respecto, la secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, Sandra Tirado sostuvo: “Tenemos que lograr que personas con sospechas, dudas o quieran hacer alguna consulta sobre este tipo de violencia, tengan acceso a lo que le podemos brindar nosotros desde el Ministerio y la Secretaría de Niñez”.
En referencia a los detalles de cómo trabajan desde la Secretaría que dirige, agregó: “Venimos a mostrar cómo funciona y cuáles son los resultados obtenidos del Protocolo de Abuso Sexual Infantil. Además, es importante que conozcan lo hecho desde el Observatorio de la Mujer en relación a violencia de género, donde hay mucha contención y trabajo con las víctimas, aunque todavía quedan muchas cuestiones por resolver”.
A su turno,  el doctor Mateo Martínez, quien impulsó este proyecto expresó: “La iniciativa nace de un grupo de tucumanos que hace muchos años que observamos que la zona oeste de la provincia no tiene acceso a derechos básicos como salud, educación y justicia, del mismo modo que lo tenemos quienes vivimos en otros sectores de Tucumán”. De este modo, “se generó un proyecto que consiste en formar conjuntos de abogados, médicos, asistentes sociales y psicólogos en la zona de la ruta 40, más precisamente en los Valles Calchaquíes, para que allí desarrollen acciones de prevención en salud, acceso a derechos y sobre todo violencia doméstica y abuso sexual infantil”.
La mesa inaugural estuvo conformada por Daniel Posse, presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán; Antonio Estofán, vocal de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán; Antonio Gandur, vocal de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán; Rossana Chahla,ministra de Salud de la Provincia; Fernanda Rodríguez, subsecretaria de Acceso a la Justicia del Ministerio de Justicia de la Nación;. Además de las autoridades ya mencionadas, el Comité de Honor estuvo conformado por Eduardo Nieva, Cacique de Amaicha;  secretaria de la Mujer, María del Carmen Carrillo; la coordinadora del Observatorio de la Mujer, Eva Fondevilla. También de diferentes organizaciones sociales, referentes del Ministerio de Seguridad de Tucumán, el Ministerio Público Fiscal, entre otras.

martes, 19 de diciembre de 2017

La Municipalidad de Salta distinguirá a voluntarios contra el abuso sexual infantil



Estudiantes universitarios, profesionales y voluntarios que participaron del programa Salta Niños, que gestiona una fundación privada, con el apoyo de la Cooperadora Asistencial de la Municipalidad de Salta, han recibido certificados y menciones, a modo de agradecimiento, por «distintos aportes desde el punto de vista técnico, científico y humano».

Según la información oficial de la Municipalidad, el programa Salta Niños cuenta con cinco fases que incluyen iniciativas orientadas a promover activamente, y de manera comprometida, los alcances de la agenda global en el marco del desarrollo sostenible 2030, y la Convención sobre los Derechos del Niño.

Mediante un convenio de mutua colaboración, la Cooperadora Asistencial y la citada fundación trabajan en el mejoramiento de las prácticas en materia de desarrollo de la infancia, así como en la apertura de un espacio para la investigación sobre estrategias y procedimientos comunitarios para la concienciación, sensibilización y prevención de abuso sexual infantil.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Las consecuencias del maltrato infantil

Desgraciadamente mi hijo y mi nuera se llevan mal desde siempre y viven peleándose y hasta agarrándose a golpes. Mi único nieto de 18 años es un chico o que está deprimido o se emborracha seguido. Supongo que tiene que ver porque lo descuidan desde que nació. S.O. de M., Gualeguay
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), el maltrato infantil se define “como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. La exposición a la violencia de pareja también se incluye entre las formas de maltrato infantil”.
Según la estimación de la OMS, “una cuarta parte de todos los adultos manifiestan haber sufrido maltratos de niños”.
El maltrato que recibe un niño en la infancia deja secuelas y produce en la adultez serios trastornos emocionales y de personalidad.
El psicoanálisis demostró que son consecuencia de heridas psíquicas que continúan activas a pesar del paso de los años, se manifiestan en cualquier edad y de diversas formas.
Queda un niño herido y lastimado que mantiene su rabia, su dolor y su hostilidad en algún sitio de su inconsciente y que, bajo condiciones facilitadoras, se reactivarán en el interior del adulto. Esto se evidenciará en forma subjetiva, con depresión, ansiedad, pensamientos negativos, estrés, síntomas psicosomáticos; y, externamente, con agresividad, conductas impulsivas, adicciones, actos de violencia, prácticas sexuales de riesgo, consumo indebido de alcohol o drogas, entre otras.
Sin duda, el desarrollo y el funcionamiento adecuado del cerebro dependen de los cuidados y de los buenos tratos recibidos sobre todo antes de los 5 años, a fin de lograr la normal secreción de neurotrofinas, responsables del adecuado crecimiento de las neuronas, que ellas migren y ocupen las regiones pertinentes, que desarrollen las ramificaciones necesarias que permitirán la creación de redes funcionales eficientes y que se mielinicen los nervios.
Todo lo cual es básico para el saludable desarrollo motor, psicológico, intelectual, afectivo y vincular de los niños.
Desde el punto de vista neurobiológico, el maltrato infantil se asocia con importantes alteraciones del sistema nervioso central, del sistema nervioso autónomo, del sistema endocrino y del sistema inmune, ocasionando diversos hechos.
Uno de ellos es la producción excesiva de cortisol, una hormona que destruye neuronas en regiones como el hipocampo, minúscula estructura clave en el proceso de memorización de nuevas experiencias. Es una zona muy vulnerable al exceso de cortisol por ser una de las pocas del cerebro donde siguen generando nuevas neuronas después del nacimiento. Al mismo tiempo, se activa de manera sostenida la amígdala (el centro del miedo), la corteza cerebral visual (como si ella continuara percibiendo el evento traumático) y se desactiva la región del lenguaje verbal (se tiende a la actuación de las emociones y no a su verbalización).
En consecuencia, el adulto con maltrato en su infancia tiene mayor riesgo de sufrir problemas conductuales, físicos y mentales por el daño ocasionado, razones que ameritan un tratamiento integral.

sábado, 14 de enero de 2017

Ustedes se callaron cuando se lxs llevaron, ustedes se callaron cuando lxs abusaron”

Hace cuarenta años, mientras más de 30 mil jóvenes de este país eran perseguidxs, echadxs de sus trabajxs, acorraladxs, desaparecidxs, torturadxs, violadxs, tiradxs al río, enterradxs en fosas comunes y sus desesperadas familias los buscaban, ustedes ¿dónde estaban? Salvo honrosas excepciones, no estaban, miraban para otro lado y colaboraban.

Cuarenta años después saltan a la opinión pública los tremendos relatos sobre los curas y monjas abusadorxs en distintos puntos de nuestro país, desde mucho tiempo acallados. Y nuevamente escuchamos a lxs sobrevivientes, a esas valientes personas, que con sus testimonios ponen blanco sobre negro.

Cada unx, con su dolor, con su tiempo interno, con su proceso personal para poder decir aquel horror que vivió, a quién decir, qué decir, cómo hacerlo.

Lxs sobrevivientes de genocidio, lxs sobrevivientes de pedofilia eclesiástica, aquellxs que pudieron transformar su historia en lucha colectiva.

Y vuelve a caer sobre ellxs, la duda, se lxs culpa, no se les cree, por algo será, se lo buscaron, por algo fueron elegidxs, algo quieren, ¿buscan fama o plata?

Nuevamente, desacreditar a quien fue víctima.

Gracias a los valientes testimonios de lxs sobrevivientes de la dictadura genocida y años de lucha de los organismos de derechos humanos y de la sociedad, algunos cuántos genocidas están presos. No todos los que deberían. Faltan.

Gracias a los valientes testimonios de lxs sobrevivientes de abuso eclesiástico, algunos pocos, muy pocos están presos, faltan muchos y nos falta también más compromiso social.  ¿Será que estamos tan atravesados por mandatos, dogmas, creencias culturales tan antiguas que operan y se refuerzan tratando de impedir el pensamiento crítico?

¿Es que esta sociedad no puede escuchar y reflexionar sobre la búsqueda de lxs sobrevivientes, que es Verdad y Justicia, como reaseguro para toda la sociedad, para el Nunca Más?

Cuartenta años después estos “pobres viejitos”, los genocidas y los curas abusadores, claman como en eco por la prisión domiciliaria.

En el año 2007 el cura, quien fuera capellán de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Christian Von Wernich, fue condenado a perpetua en la cárcel de Marcos Paz, por 31 tormentos (presenciaba interrogatorios), siete homicidios y privación ilegal de la libertad de 34 jóvenes militantes.   En el año 2012 el cura Julio César Grassi fue condenado en la cárcel de Campana, a quince años de prisión por abuso sexual infantil y corrupción de menores.  Ninguno de los dos tuvo sanción eclesiástica. Ambos siguen dando misa.  

La autora integra la red de Profesionales Latinoamericanos/as contra el Abuso de Poder y es asesora profesional de la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico